19/07/10

Historias de cine

Si tienes suerte, un texto cobra vida en la oscuridad. Las imágenes parpadean y construyen una historia, si tienes suerte encuentras un solo momento maravilloso, capaz de recordar durante toda tu existencia. Mientras la filigrana da vueltas, y los sonidos ensordecedores desaparecen al ser borrador por una sola imagen más poderosa que el sonido, estás tú viendo los momentos, las personas, los diálogos, el vestuario… y te das cuenta que no puedes volver. Es tarde te has enamorado del cine.

Has visto tus historias contadas a través de otros, tus sueños comidos por la mente de un guionista, tus emociones han sido adivinadas por una escena, y lo que es peor, ya nunca vuelves a vivir tu propia vida, te conviertes en la imagen que ves a través de la pantalla, cual espejo.

Cada vez que terminas de ver una película sueñas con el momento en que acabe, porque justamente en ese momento es que nace el verdadero protagonista, tú. Ese protagonista que hará realidad la historia el resto de su vida. Te dices a ti mismo que también lo has vivido, sonríes con modestia, porque sabes que eres capaz de verlo y vivirlo al mismo tiempo.